Juegos caseros

Hoy quiero hablaros sobre la importancia de mantener entretenidos y estimulados mentalmente a nuestros peludos. ¿A que nosotros nos sentimos mejor cuando mantenemos nuestra mente ocupada haciendo algo que nos gusta? Lo mismo les pasa a nuestros perros.

Seguramente habéis oído hablar muchas veces del Kong. El juguete por excelencia que ayuda a mantener concentrados y entretenidos a nuestros perros, a mejorar la gestión del estrés y a reducir de forma significativa la ansiedad cuando se encuentran solos. Se trata de un juguete de un material muy resistente que consta de dos agujeros en los extremos, uno grande, porque el que se introduce la comida, y otro pequeño. El perro, con su boca, debe intentar sacar la comida que hay en su interior. Esto lo mantendrá entretenido un buen rato y hará que se sienta mejor al lograr sacar la comida.

Pero… ¿Qué podemos hacer cuando no tenemos Kong? Existen muchas opciones de juegos caseros y muy fáciles de hacer con objetos que tengamos por casa y que no utilicemos. Como puede ser una botella de plástico, un trapo, un tupper, una toalla vieja, una cuerda…etc

Empezaremos con el tupper, por ejemplo. Haremos varios agujeros al tupper, si este tiene tapa, cerraremos el tupper con cinta aislante. Dependiendo del tamaño del tupper y del tamaño del perro, haremos un agujero más grande, que le permita al menos, meter un poco el hocico, para que le parezca más interesante el juego, y a la larga consiga su premio. ¡Es muy fácil!

Seguimos con la toalla vieja. En este caso, si tenemos dos toallas de tamaño pequeño sería perfecto. La intención simplemente es hacer un mordedor casero. Enrollamos las dos toallas entre sí muy fuerte. En los dos extremos ponemos un par de gomas que sujetarán de forma segura las toallas. De esta manera podremos jugar con nuestro perro de una manera fácil y económica.

Y cuando no estemos en casa, además del tupper… ¿Qué podemos encontrar? Con el tubo del papel higiénico, podemos hacer otro “Kong casero” de una forma muy sencilla: sellamos uno de los extremos del tubo, y por el otro introducimos comida, pueden ser salchichas, queso de untar, chorizo, pavo… Lo que le parezca más apetecible a tu peludo. Y cerramos el otro extremo, pero sólo un poco, simplemente con los dedos haciendo un poco de presión hacia dentro.

Espero que os haya servido de ayuda y ¡Nos vemos en el siguiente post!

Pd: ¡Sé que esto sería mucho más cómodo con fotos y sé que os hacen falta! No os preocupéis, poco a poco las iré subiendo directamente en el post correspondiente para que os sea todo mucho más fácil.

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